TIEMPOS DIFÍCILES

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Al ser humano se le puede arrebatar todo, menos una cosa, la última de las libertades humanas, la libertad de elegir la propia actitud en cualquier conjunto de circunstancias, es decir, la libertad de elegir su propio camino.
— Viktor Frankl
 

Hace ya casi dos meses que nuestra ciudad se vio afectada por un sismo y aún ahora salir a la calle sigue siendo un recordatorio de que todo puede acabarse en un instante, no puedo evitar observar lo que me rodea, muchos edificios dañados, algunos derrumbados, es difícil caminar por esas calles sin sentir pesar por toda la destrucción que sufrimos y que todavía está ahí para recordarnos que bastan unos minutos para que todo se acabe, me considero afortunada de seguir aquí, pero este hecho por el que pasamos nos ha hecho reflexionar, tanto a mi como a mis pacientes, acerca de lo que realmente importa, en muchos casos, incluso aquello que quizá los trajo a terapia ha dejado de tener importancia, todo adquirió un matiz diferente, su foco de atención está ahora en otro lado, antes quizá olvidado, es increíble como pasamos días, semanas, meses e incluso años acumulando resentimientos, frustraciones, odios, dañando nuestras relaciones, para darnos cuenta que finalmente eso no era lo importante.

Una realidad de la vida que quizá no nos sea muy fácil de aceptar es que constantemente nos confronta con situaciones difíciles, que nos perturban, nos duelen, nos cimbran, situaciones que muchas veces ponen a prueba nuestra capacidad de comprensión, de aceptación, de enfrentamiento. 

Pensamos quizá, que no seremos capaces de superarlas, provocan una revolución en nuestras vidas y nos hacen cuestionarnos si tendremos la fortaleza para seguir adelante. 

Hoy quiero decirte, que por muy difícil que parezca, es posible continuar, quizá desde otro lugar, quizá reestructurando nuestros valores, nuestras prioridades, lo que hasta ahora nos ha definido. 

Cuando nos enfrentamos a la cruda realidad de perderlo todo, entonces podemos cuestionarnos si todo eso era lo que nos daba felicidad, de repente nos damos cuenta de que hay otras cosas más valiosas y duraderas que nos pueden dar felicidad como por ejemplo el amor a nuestros semejantes, la colaboración, la compasión por el sufrimiento de otros, la compasión por nuestro propio sufrimiento, el perdón, nuestra comunidad, nuestra familia, nuestra pareja, nuestra propia vida. 

Es a través de enfrentarnos a la posibilidad de perderlo todo, o quizá a la cruda realidad de realmente perderlo, que podemos mirar hacia otro lado y encontrar que quizá hemos pasado demasiado tiempo preocupados por cosas no tan importantes y dejando de ver las que realmente lo son. 

Por eso hoy te invito a realizar esta reflexión: 

  • ¿Cómo deseas, de ahora en adelante, que sea tu vida?
  • ¿En qué vas a enfocar tu atención?
  • ¿Cómo quieres que sea tu relación con los demás (amigos, familia, pareja)?
  • ¿Cómo vas a relacionarte contigo mismo a partir de ahora?

Recuerda que todo puede terminar en un instante, pero mientras no sea así, podemos vivir con más conciencia, saboreando cada instante de nuestra vida...

Silvia